Aquí está la reflexión final de María Sales. Otro granito de arena.
Dear colleague,
Ahí te dejo mi reflexión.
Un beso,
María
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"The only war that matters is the war against the imagination (...)" -Diane diPrima
STILL FINDING OUR FEET
Haciendo una reflexión final sobre el currículum integrado de las lenguas, que ha sido el tema de nuestro grupo de trabajo, me gustaría comenzar cuestionándome algunas ideas ¿Por qué nos planteamos la necesidad de enseñar las lenguas integradas? ¿Y con otras materias? ¿Cómo repercute en nuestro alumnado? ¿Cuál es nuestro papel como docentes y qué supone para nosotros? ¿Es algo tan fácil de conseguir? A continuación hago un pequeño análisis de todas estas preguntas que, aunque lo parezcan, no son retóricas.
En primer lugar, en un mundo como el actual, en el que la comunicación nos ha hecho tener una visión glogal e integrada de todos los elementos que nos rodean, parece incomprensible que la enseñanza se aparte de dicha tendencia. Ofrecer al alumando la posibilidad de aprender contenidos de diversas materias relacionados entre sí les aporta un conocimiento más vasto que ayuda a su proceso madurativo y a desarrollar estrategias de aprendizaje plural acordes con la sociedad globalizada en la que vivimos.
En segundo lugar, la integración del currículo es una oportunidad excelente para nosotros, los profesionales de la docencia, si queremos reciclarnos y hacer más fácil nuestra labor. Gracias al trabajo realizado en nuestro grupo “Unidos por distintas lenguas”, hemos comparado los currícula de las diferentes asignaturas. Después de ello, hemos llegado a la conclusión de que hay contenidos axiales que están presentes en todas ellas, y que es necesario integrarlos de forma multidisciplinar. Esto supondría una gran ventaja, pues el alumnado tendría una percepción más amplia de aquellos contenidos, que estarían mejor contextualizados, y los afianzarían mejorar. Al mismo tiempo, y para alcanzar este objetivo, se fomentaría el trabajo coordinado en equipo del profesorado que, en mi modesta opinión, es siempre una excelente oportunidad para mejorarnos como docentes.
En tercer lugar, y centrándonos en el currículum integrado de las lenguas, parece obvio que todas las lenguas que el alumnado aprende tienen como objetivo principal alcanzar la competencia comunicativa. Está claro, a su vez, que todas las lenguas se basan en los mismos bloques de contenidos, las destrezas orales y escritas tanto de lectura como de expresión. Teniendo esto en cuenta, creo que es fundamental coordinarnos para aunar criterios metodológicos, no repetir contenidos o, simplemente, trabajarlos simultáneamente. No debemos olvidar que la competencia lingüística es la reina de las competencias, porque es la que abre las puertas al ser humano para comunicarse en cualquier disciplina. ¡Qué gran responsabilidad tenemos, pues, los profesores de lenguas! Trabajemos para compartir nuestra responsabilidad entonces.
No obstante, no debemos olvidar las dificultades que hemos encontrado para llevar a cabo este currículum integrado. Es difícil coordinar a una cantidad tan ingente de profesorado en un centro como el nuestro para hacer coincidir horarios, establecer reuniones, etc. Además, la realización de un currículum integrado de todas las asignaturas supone mucho tiempo de trabajo, con lo cual es un proyecto a medio plazo. Por último, creo que el profesorado tiene que creer en el proyecto para embarcarse en esta aventura, por lo que en muchos casos todavía hace falta madurar la idea del currículum integrado.
Como conclusión, teniendo en cuenta las ventajas y las dificultades encontradas, creo que debemos trabajar en pro de la integración del currículum de las lenguas. Para ellos tenemos que ser realistas, ya es algo que nos llevará tiempo instaurar, y empezar a trabajar en cuestiones prácticas, sin pretensiones. Aprovechando la oportunidad que nos brinda la nueva legislación, que nos obliga a trabajar de forma coordinada en áreas, creo que esto puede ser un primer paso para establecer líneas comunes de actuación. A partir de ahí, podremos ir extendiéndolo a otras áreas. ¡Ánimo, y mucha paciencia!